Medio Ambiente

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El Parque Natural de las Sierras Subbéticas Cordobesas se encuentra situado al sur de la provincia de Córdoba, ocupando parte de los términos municipales de Cabra, Doña Mencía, Zuheros, Luque, Carcabuey, Priego de Córdoba, Iznajar y Rute. Formadas por un conjunto de sierras calizas, a cuya variada topografía se unen un conjunto de importantes manifestaciones morfológicas y valores naturales y culturales, fueron declaradas Parque Natural mediante Decreto 232 de 31 de mayo de 1988, de la Junta de Andalucía, siendo el espacio protegido de 31.568 hectáreas.

De los municipios que conforman este Parque Natural, Carcabuey es el que mayor proporción de terreno tiene protegido (87,7 % de su extensión) y también el que más superficie aporta al mismo. A continuación se resumen las características más destacables de este municipio integradas dentro del Parque Natural.

Son varios los parajes que se sitúan en el término municipal de Carcabuey, pero entre los más significativos podemos citar: la Sierra de los Pollos o Jaula con altitudes medias de más de 1.000 metros, siendo quizás la sierra más característica del Parque por su alineación escalonada; El Lobatejo, con su característico peñón que se yergue majestuoso sobre la roca caliza; o La Gallinera divisable desde la mayoría de los límites del Parque.

El agua ocupa un lugar característico dentro del término municipal de Carcabuey, aflorando en manantiales naturales como Fuente Catalina, El Navazuelo, Fuente dura, Las Palomas o El Massegal, y dando lugar a parajes en los que aflora de forma desbordante como Los Hoyones y los Pozuelos.

La vegetación ocupa un lugar destacado en este ecosistema, dando sustento a toda una serie de seres vivos. En Carcabuey, podemos visitar uno de los pocos ejemplos existentes de sotobosque mediterráneo, El Calvario, donde predominan especies como la Encina (Quercus rotundifolia) de hoja ancha, también es frecuente encontrar, aunque con densidad mucho más baja, el Espino Negro o aladierno (Rhamnus Alaternus), el Hediondo (Anagyris foetida). Otros arbustos típicos del encinar son el Majuelo (Crateagus monogyna), diversas especies de rosales de los que Rosa Pounzinii y Rosa Canina son las más frecuentes.

También se da por todo el término municipal la presencia de quejigos con ejemplares centenarios, arces, almeces, algarrobos, enebros y sabinas que junto a especies botánicas florales como lirios, narcisos, o peonias dan al paisaje una rica variedad. No podemos pasar por alto una flor que en Carcabuey alcanza cotas insospechadas en cuanto a sofisticación y diversidad, la Orquídea (Orchidaceae), esta flor emula la forma del insecto que desea atraer con el fin de ser polinizada por él. También hay endemismos muy importantes como el Narciso Buguei que en zonas como el Palancar tiene importantes poblaciones.

En cuanto a la fauna, podemos citar grandes mamíferos como el Jabalí, que por la abundancia de comida, el ser una especie especialmente fértil y la ausencia de depredadores naturales, les hace crecer en número dentro de este espacio protegido, debiéndose organizar batidas periódicas para controlarlos. Otros mamíferos como el Gato Montés, el Tejón, la Jineta, el Garduño, la Marta, las inquietas Comadrejas, el fiero Turón o el astuto Zorro, también encuentran en las sierras las condiciones necesarias para sacar adelante sus crías.

En cuanto a las aves, hemos de destacar el Halcón Peregrino, emblema del Parque Natural por su importancia debido a su diversidad, o parejas de Águilas como la Real o Culebrera en grave peligro de extinción. Colonias de buitres como el Buitre leonado o el Negro, junto a corvidos sobrevuelan las sierras cumpliendo una importantísima labor en la cadena alimenticia. Algunos ejemplos de rapaces nocturnas como el Búho Real, Mochuelo y la lechuza común también cumplen una importante función depredadora de roedores. Es de destacar las frecuentes migraciones de aves que tiene en este paso natural cada año su visita obligada.

La población de reptiles también ocupa un lugar importante, así abundan las Culebras de agua, las Culebras bastardas, las venenosas Víboras de escalera, y el temible Áspid. En cuanto a otros reptiles, tenemos el Lagarto Ocelado y anfibios como el Gallipato, el Galápago Leproso o el Sapo Corredor, todas ellas especies protegidas. Por último, en zonas húmedas destacamos especies como el Cangrejo, que se ve amenazado por la invasión de otras especies introducidas

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